El efecto mariposa
El efecto mariposa responde al concepto de que, estando todo interconectado en la Tierra, lo que ocurre en un lugar del mundo acaba afectando a otro que puede estar cerca o muy lejano.
Existen muchas evidencias que nos lo demuestran cada día más: los efectos del cambio climático hacen que se deshiele el Ártico, lo cual provoca una subida del océano que dan lugar a inundaciones en otras partes del globo terráqueo. O bien la deforestación en el Amazonas o en Indonesia que hace que haya cada vez menos selvas primarias que actúen como sumideros de carbono. Y podríamos seguir con una larga lista de ejemplos.
Cultura de la fragmentación y segmentación
Sin embargo, en una cultura marketiniana como en la que vivimos, nos entrenaron a tener una visión fragmentada y segmentada de la realidad.
Volvamos al ejemplo de la selva de Indonesia. En ese lugar del mundo podemos relacionar la destrucción de la selva con los orangutanes y la pérdida de su hábitat natural; es cierto y es gravísimo. Pero esta forma de presentación pone el foco únicamente en esta parte de la cuestión. Porque en realidad esta masacre de árboles y hábitats está a su vez relacionada con la industria maderera y por otro lado con la agroindustria del aceite de palma que ha convertido un lugar lleno de biodiversidad en un monocultivo que empobrece los suelos en que se desarrollan y restan posibilidades de supervivencia de los poblados que antes convivían con la selva.
A su vez, tanto la madera como el aceite de palma harán llegar su producción a través de una logística causante de contaminación en los océanos que, a su vez, entrará en contacto con la cadena trófica que hay en ellos, y etc.etc.
Consecuencias de la presentación fragmentada de los hechos
Aunque hay cierta percepción de que todo está interconectado, el hecho de que se presente la mayoría de lo que ocurre en el planeta de forma fragmentada, no ayuda a entender una idea global de lo que nos está ocurriendo a todos.
Los límites planetarios nos protegen, tal como afirma el científico climático Joahn Rockström, director del instituto Potsdam para la Investigación sobre el Impacto del Cambio Climático. Y tenerlos en cuenta nos puede ayudar a preservar un efecto mariposa saludable y no el que cada día se manifieste bajo forma de catástrofes en distintos puntos del mundo. Los límites planetarios son un ejemplo holístico de la realidad que nos permite comprender en qué variables nos movemos a nivel ecológico, y, por lo tanto, no es una aproximación fragmentada.
Por otro lado, la aproximación económica de cuanto pueden estar mediando las políticas en sostenibilidad también son curiosas, porque debe hacerse en términos de mercado, que, a su vez, se presenta fragmentado. Sin embargo, existen estudios sobre el impacto de la inacción climática que presentan cómputos globales a causa de no llevar a cabo acciones políticas, económicas y ambientales a la altura de las circunstancias que revelan, por ejemplo, que en 2023, las pérdidas económicas en Europa vinculadas a los impactos del cambio climático ascendieron a 13.400 millones de euros. Y tal como señaló la secretaria general de la Organización Mundial de Meteorología, Celeste Saulo, el coste de la inacción climática es mucho más elevado que el de la acción climática. Y un dato que en Europa debería preocuparnos mucho: somos el continente que más se calienta, a un ritmo aproximadamente del doble que el resto del planeta.
Si bien estos datos no son muy esperanzadores nos permiten tener una fotografía global de las circunstancias actuales de cómo está funcionando en estos momentos el efecto mariposa. Para que cambie su compulsividad deberemos cambiar hábitos y perspectivas también económicas.
Por ejemplo, si pensamos en el Producto Interior Bruto que nació justó después del crack de 1929, en unas circunstancias muy particulares, se evidencia que es un marco de ejercicio que deja fuera las cuestiones ambientales. Como hasta hace bien poco y en según qué prácticas empresariales sigue siendo así, los costes ambientales se externalizan. Sin embargo, existen alternativas de otros marcos como son el Índice de Desarrollo Sostenible que mide la eficiencia ecológica del desarrollo humano, reconociendo que el desarrollo debe lograrse dentro de los límites planetarios. Se creó para actualizar el Índice de Desarrollo Humano (IDH) a las realidades ecológicas del Antropoceno.
Sin embargo, muchos medios se dedican a subrayar las pérdidas económicas debidas a una legislación ambiental que se considera “estricta” como lo hace el reciente informe Draghi presentado a la Comisión Europea.
Lo que parece es que el efecto mariposa de todos los acontecimientos ambientales con repercusiones sociales y ambientales no parecen tener suficiente fuerza en las distintas instancias administrativas, muchas de las cuales siguen operando mentalmente en términos del siglo XX y no del siglo XXI.
La fragmentación del efecto mariposa en los medios de comunicación
A finales del siglo XX, los negacionistas del cambio climático fuero muy hábiles a la hora de cortar a los científicos su argumentario tal como desvelaron los historiadores de la ciencia Naomi Oreskes y Erik M. Conway en el libro “Mercaderes de la Duda”. Y eso que, en 1989, Margaret Thatcher, desplegó un elocuente discurso en las Naciones Unidas donde alertaba de la necesidad de llevar a cambio medidas globales contra el cambio climático.
¿Cómo hicieron las grandes corporaciones del petróleo para generar la duda del cambio climático cuando había un gran consenso científico al respecto? Creando Think Tanks en los que se daban directrices de cómo proceder en la comunicación, ya fuese entre los medios como contra determinados científicos. En “Mercaderes de la Duda” se reveló que “las mismas personas que mintieron sobre los peligros de fumar hicieron lo propio con la lluvia ácida y ahora con el cambio climático, poniendo los beneficios corporativos por encima de la salud pública y ganando la guerra de la opinión pública.”
Así se perdieron 30 preciosos años, también gracias a la habilidad comunicativa de personas que, con un fuerte carácter y una gran capacidad para cortar a científicos en programas de televisión, por ejemplo, les dejaban con la boca abierta sin poder seguir con su argumentario y que necesitaban más tiempo para explicar procesos que requerían de más explicaciones que las respuestas simplistas de quienes tenían enfrente.
Y ahora, con muchos datos en mano, si bien en áreas muy relevantes como en el agua siguen faltando muchos cuando este recurso nos da la vida, continuamos fragmentando paisajes, siguen poniéndose sobre la mesa infraestructuras que seguirán dando dividendos a los mismos de siempre sin importar el daño ecológico que generan.
¿Cómo puede seguir su curso el efecto mariposa entre tanta segmentación?
Conclusiones
La fragmentación y la segmentación son dos grandes armas destructivas de visiones holísticas, pero no son siempre las más identificadas. Si, por ejemplo, durante una gran inundación, el foco mediático se centra en el impacto que generan en hogares y personas, como si se tratara de un fragmento de una película, difícilmente se tendrá en cuenta el contexto que ha generado esa acción. Sin embargo, raramente se contextualizará el hecho con las variables climáticas que explican lo sucedido, que va en relación a un entorno que va más allá del lugar de los hechos y que hacen que el efecto mariposa tenga otras caras que las que ofrece la maravillosa canción «Todo se transforma» de Jorge Drexler.
Gracias por tu aportación Alex, muy acertada. A las personas que sentimos el aleteo de las mariposas se nos hace difícil aceptar tanta resignación, conscientes de que la destrucción planetaria esta ligada al PIB y el Brent que defienden dirigentes de mira estrecha, quejosos de botellas con tapones y orgullosos inconscientes de entaponar el progreso social y medioambiental por la ceguera que les produce su arrogante ignorancia y falta de empatia.
La sostenibilidad llegará cuando se transforme en egoísmo de subsistencia y la evidencia del desastre inunde su alcobas, será entonces cuando saldrán del letargo oscuro de su estupida prepotencia, en defensa de lo qué hasta ahora negaron a pesar de la evidencia. Negaron el sufragio universal, el horario y derecho laboral, la salud y educación pública, el matrimonio homosexual, el divorcio, el aborto… la inteligencia humana de la razón. Derechos que hoy forman parte de su cultura y bienestar.
¿Seguiran habiendo mariposas cuando las élites abandonen sus capullos?
Mientras, sigamos tendiendo redes tejidas de optimismo con el débil hilo de sus sedas.